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Técnicas para abordar el estrés postraumático en víctimas de la guerra

24/02/2023

Hoy, 24 de febrero, es un día especial para muchos. Un día como hoy hace ya un año, se cobraban las primeras vidas en Ucrania a causa de la invasión de Putin. Lo que Rusia llama una «operación especial» sobre Ucrania es, en realidad, «el asesinato en masa de civiles ucranianos», que tiene como foco «más aterrador» las «bajas infantiles», asegura Olena Zelenska, esposa del presidente Volodimir Zelenski.

Un año de dolor y trauma en Ucrania. Foto de Amnistía Internacional, una de las asociaciones con las que puedes colaborar ayudando a víctimas de la Guerra.
Índice

La invasión a Ucrania: un año de dolor y trauma

Hace un año ya de aquel fatídico 24 de febrero de 2022. Putin ha invadido un país, distorsionando y manipulando la información desde el primer momento. Una grave crisis humanitaria ha azotado Ucrania, con consecuencias especialmente dramáticas para su población civil. Pero, ¿por qué? Parece ser que el gobierno ucraniano no aceptaba unas condiciones de acuerdo de paz propuesto por Rusia que quería anular, de igual forma, la soberanía de Ucrania. Esta negativa de acuerdo detonó la ira del país invasor y la ira llevó a la tiranía

Desde entonces, se han producido infinidad de enfrentamientos armados en distintas partes del país, con una gran cantidad de víctimas mortales y heridos. Se han destruido infraestructuras importantes y millones de hogares se han roto con cada ataque. Una situación insostenible para todos los ucranianos, algo que ha detonado en una masiva oleada de desplazados que han buscado asilo político en los países de la OTAN.

Esta invasión ha generado una gran preocupación a nivel internacional, con diversas medidas adoptadas por parte de la comunidad internacional para tratar de poner fin al conflicto y proteger a la población civil. Sin embargo, la situación sigue siendo muy tensa y compleja, con una gran incertidumbre sobre su evolución a largo plazo.

Consecuencias psicológicas de la guerra

La guerra es una situación límite que puede tener consecuencias devastadoras para la salud mental de las personas que la viven. En el caso de la invasión rusa de Ucrania, la población ha estado sometida a una constante tensión y peligro, con el miedo a sufrir ataques y la preocupación por la seguridad de sus seres queridos. Todo esto puede tener un impacto significativo en su bienestar psicológico y emocional, y es importante entender y abordar estas consecuencias para poder ayudar a las personas afectadas. En este apartado, exploraremos algunas de las consecuencias psicológicas más comunes de la guerra y cómo pueden ser tratadas.

Síndrome de estrés postraumático (TEPT)

El síndrome de estrés postraumático (TEPT) es una respuesta normal y común a un evento traumático que ha sido experimentado o presenciado por una persona. Se caracteriza por la aparición de síntomas intrusivos, evitativos y de activación fisiológica. Los síntomas intrusivos incluyen recuerdos recurrentes, sueños perturbadores y flashbacks del evento traumático.

Los síntomas evitativos incluyen evitar cualquier cosa que recuerde el trauma, como lugares, personas o situaciones. Los síntomas de activación fisiológica incluyen hipervigilancia, irritabilidad, problemas para conciliar el sueño y sobresaltos exagerados.

En el contexto de la guerra, el TEPT puede ser el resultado de la exposición directa a la violencia y el trauma, como el haber sido testigo de la muerte y la destrucción, la violencia sexual o la tortura. También puede ser resultado de la ansiedad crónica causada por la incertidumbre y la amenaza constante a la seguridad personal. El TEPT puede ser muy debilitante y puede interferir significativamente en el funcionamiento diario, lo que dificulta el regreso a una vida normal después de la guerra.

El tratamiento del TEPT puede variar dependiendo del enfoque terapéutico, pero en general se basa en la exposición gradual y controlada a los estímulos relacionados con el trauma, el procesamiento cognitivo del evento traumático, la relajación y el aprendizaje de técnicas de afrontamiento para reducir la ansiedad. También pueden utilizarse medicamentos para reducir la ansiedad y mejorar el sueño.

Además, es importante tener en cuenta que el tratamiento del TEPT puede requerir un enfoque multidisciplinario y de largo plazo, y que la recuperación completa puede no ser posible en todos los casos. Sin embargo, la atención adecuada y oportuna puede ayudar a reducir la intensidad y frecuencia de los síntomas, mejorar la calidad de vida y fomentar la resiliencia en las personas afectadas por el TEPT.

Otros trastornos psicológicos asociados

El TEPT no es el único trastorno psicológico asociado a la experiencia de la guerra. Otras afecciones que pueden surgir incluyen depresión, ansiedad, trastornos del sueño, abuso de sustancias, trastornos alimentarios, trastornos de la personalidad y otros trastornos relacionados con el estrés. Estos trastornos pueden afectar a la calidad de vida de la persona, su capacidad para funcionar en su vida diaria y su capacidad para relacionarse con los demás. Es importante que los profesionales de la salud mental estén capacitados para tratar una amplia gama de trastornos psicológicos y puedan adaptar sus tratamientos a las necesidades individuales de cada persona.

El impacto en la vida cotidiana

El impacto de la guerra en la vida cotidiana de las personas puede ser muy significativo, especialmente para aquellos que han experimentado situaciones traumáticas directamente. Las personas que han estado en situaciones de guerra pueden tener dificultades para volver a la vida normal, sentirse seguros y encontrar la estabilidad emocional.

Además del TEPT, otras condiciones de salud mental asociadas con la guerra incluyen la depresión, la ansiedad, el abuso de sustancias y el trastorno de adaptación. Estas condiciones pueden afectar la capacidad de las personas para llevar a cabo actividades cotidianas, como trabajar, socializar, cuidar de sí mismos y de sus seres queridos.

Es importante destacar que estas condiciones de salud mental no solo afectan a las personas que han estado en situaciones de guerra, sino también a sus familias y comunidades. La guerra puede tener un impacto duradero en la salud mental y el bienestar de una sociedad en su conjunto. Por lo tanto, es crucial proporcionar apoyo y atención adecuados a las personas afectadas por la guerra para ayudar a prevenir y tratar los trastornos psicológicos asociados.

Otras situaciones traumáticas

Aunque la guerra es una de las situaciones más traumáticas que una persona puede experimentar, existen otras situaciones que también pueden tener un impacto negativo en la salud mental. El maltrato psicológico, las torturas, las violaciones, las muertes de familiares y el duelo, el abandono del hogar y el síndrome de Ulises asociado que aparece en personas que migran a otros países son algunas de estas situaciones.

El maltrato psicológico se refiere a cualquier forma de abuso que afecta la autoestima y la confianza en uno mismo de la persona. Las torturas y las violaciones son experiencias extremadamente traumáticas que pueden tener consecuencias psicológicas a largo plazo. La muerte de un familiar o la pérdida de un ser querido pueden desencadenar un proceso de duelo que puede ser muy difícil de superar. Por otro lado, el síndrome de Ulises se refiere a un trastorno psicológico que se produce en personas que han emigrado y que se caracteriza por la ansiedad y la depresión.

En todos estos casos, es importante buscar ayuda profesional para abordar los problemas emocionales que puedan surgir. Los tratamientos psicológicos pueden ayudar a las personas a superar estos traumas y recuperar su calidad de vida.

Violencia doméstica

La violencia doméstica es una situación traumática que puede tener efectos duraderos en la salud mental de las personas que la sufren. Las víctimas pueden experimentar ansiedad, depresión, trastornos del sueño y del apetito, baja autoestima, aislamiento social y problemas de confianza en las relaciones interpersonales. El impacto en los niños también puede ser significativo, con efectos a largo plazo en su desarrollo cognitivo, emocional y social. La terapia cognitivo-conductual y la terapia centrada en la resiliencia son enfoques terapéuticos comunes utilizados para ayudar a las víctimas a superar los efectos de la violencia doméstica.

Abuso sexual

El abuso sexual es una de las situaciones traumáticas más devastadoras y deshumanizantes que puede experimentar una persona. En el contexto de la guerra, las violaciones y otros tipos de agresiones sexuales son desafortunadamente una realidad común, tanto para hombres como para mujeres. Además del dolor físico y emocional inmediato, las víctimas de abuso sexual pueden experimentar una serie de síntomas a largo plazo, como trastornos de ansiedad, depresión, TEPT y otros problemas de salud mental. Es importante destacar que el tratamiento adecuado y oportuno es fundamental para ayudar a las víctimas a sanar y recuperarse del trauma del abuso sexual.

Desastres naturales

Los desastres naturales, como terremotos, inundaciones y huracanes, también pueden causar traumas psicológicos en las personas afectadas. Estos eventos repentinos y catastróficos pueden generar una sensación de vulnerabilidad e impotencia, lo que puede llevar a un trastorno de estrés postraumático (TEPT) y otros problemas psicológicos como depresión y ansiedad. Es importante que las personas que han experimentado un desastre natural reciban atención psicológica adecuada y se les brinde el apoyo necesario para superar el trauma y recuperar su calidad de vida. Las técnicas de terapia cognitivo-conductual pueden ser particularmente efectivas en estos casos, ya que pueden ayudar a las personas a cambiar su forma de pensar y afrontar el trauma de manera más efectiva.

Técnicas para abordar el estrés postraumático en víctimas de la guerra

Para trabajar con estas situaciones, los profesionales de la salud mental pueden utilizar las mismas técnicas que se utilizan para tratar el estrés postraumático en víctimas de la guerra. La terapia cognitivo-conductual, la terapia de exposición prolongada y la terapia de procesamiento cognitivo son solo algunas de las técnicas que pueden ser útiles en estos casos.

En definitiva, el libro que ofrecemos proporciona una valiosa guía para trabajar con víctimas de situaciones traumáticas, ofreciendo técnicas basadas en la evidencia y estrategias de intervención efectivas que pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de estas personas.

Las personas que han sufrido situaciones traumáticas como la guerra pueden desarrollar síntomas de estrés postraumático, que pueden incluir ansiedad, pesadillas, recuerdos intrusivos y evitación de estímulos asociados con el trauma. A continuación, presentamos algunas técnicas que pueden ser útiles en el tratamiento de estas personas:

Terapia cognitivo-conductual (TCC)

La TCC es una terapia basada en la idea de que los pensamientos, emociones y comportamientos están interconectados. En el tratamiento del estrés postraumático, la TCC se centra en ayudar al paciente a identificar y cambiar los pensamientos negativos relacionados con el trauma, así como en fomentar comportamientos saludables y en la exposición gradual a los estímulos relacionados con el trauma.

Terapia de exposición prolongada

La terapia de exposición prolongada implica la exposición gradual y repetida a los recuerdos y estímulos relacionados con el trauma. El objetivo de esta terapia es ayudar al paciente a superar la evitación y la ansiedad que experimenta en relación con estos estímulos y, en última instancia, a disminuir los síntomas del estrés postraumático.

Terapia de procesamiento cognitivo

La terapia de procesamiento cognitivo es una forma de terapia que se centra en ayudar al paciente a revisar y cambiar sus creencias disfuncionales sobre el trauma. Esta terapia se basa en la idea de que los pensamientos y creencias negativas sobre el trauma pueden mantener los síntomas del estrés postraumático.

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¿Cómo ayudar a las víctimas de Ucrania?

Algunas organizaciones que están trabajando para ayudar a las víctimas de la guerra en Ucrania:

  1. Cruz Roja Internacional: Esta organización humanitaria tiene una larga historia de trabajo en situaciones de emergencia y está presente en Ucrania proporcionando ayuda humanitaria y apoyo psicosocial a las personas afectadas por el conflicto.
  2. Save the Children: Esta organización está centrada en la protección de los derechos de los niños y trabaja en Ucrania proporcionando apoyo psicológico y material a los niños y sus familias afectados por el conflicto.
  3. Amnistía Internacional: Esta organización defensora de los derechos humanos está trabajando en Ucrania para documentar las violaciones de derechos humanos que se están produciendo en el contexto del conflicto y abogar por el respeto de los derechos de las personas afectadas.
  4. Médicos Sin Fronteras: Esta organización médica humanitaria está trabajando en Ucrania proporcionando atención médica y apoyo psicológico a las personas afectadas por el conflicto.
  5. ACNUR: Esta organización de las Naciones Unidas está trabajando en Ucrania para proteger y proporcionar asistencia a los desplazados internos y refugiados.
  6. Ven con nosotros: es la organización que ha permitido que muchos ucranianos puedan pasar sus veranos en España. Ahora también ha habilitado una sección para que te puedas informar de las vías de ayuda que existen para ayudarles en tiempo de guerra.

Estas organizaciones son solo algunas de las muchas que están trabajando en Ucrania para ayudar a las víctimas del conflicto. Si deseas colaborar o conocer más sobre ellas, puedes visitar sus sitios web y ver las diferentes formas en que puedes contribuir a su labor humanitaria.


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